Sálvese el que pueda (2)

La FAO, en el informe de abril de 2008 de Perspectivas de Cosechas y Situación Alimentaria, nos cuenta las medidas adoptadas por los gobiernos para limitar el impacto del alza de los precios internacionales en el consumo humano.

“Como los precios internacionales de los cereales han continuado aumentando durante febrero y marzo, en todas partes del mundo los gobiernos han ido adoptando medidas de política encaminadas a reducir la transmisión del alza de los precios internacionales a los mercados internos y proteger el consumo de alimentos en las poblaciones vulnerables. A continuación se enumeran las últimas novedades registradas desde principios de febrero.

Asia: el aumento en los precios de los alimentos ha dado lugar a que algunos de los principales países productores y exportadores de arroz anunciaran límites máximos para sus exportaciones y que incluso las prohibieran. A fines de marzo la India prohibió las exportaciones de todos los tipos de arroz distintos del basmati, fijó el precio mínimo de exportación para el arroz basmati en 1 200 USD por tonelada y autorizó las importaciones de arroz libres de impuestos. Viet Nam ha prorrogado la prohibición a las exportaciones de arroz hasta junio, y a fines de marzo anunció que las exportaciones totales de arroz en 2008 se reducirían desde los 4,5 millones de toneladas del año anterior a 3,5 millones de toneladas. En Camboya, el Gobierno anunció el 26 de marzo la prohibición de las exportaciones de arroz durante dos meses y la entrega de reservas de arroz para contener el alza de los precios internos. Últimamente, China, que había introducido una serie de contingentes para la exportación de cereales, o había prohibido las exportaciones, ha anunciado nuevas medidas de apoyo a la producción agrícola, tales como el alza de los precios mínimos de compra para el trigo y el arroz y subvenciones a los insumos agrícolas (véase el recuadro sobre China). Pakistán, que había aumentado los derechos aplicados a las exportaciones de trigo, también aumentó últimamente los precios de sostenimiento del trigo en un 23 por ciento con el fin de acumular reservas estratégicas. En Indonesia, tras las protestas relacionadas con la escasez de soja, el Gobierno ha reiterado que adoptará una serie de medidas para estabilizar los precios de los alimentos. En Filipinas, el Gobierno está analizando la posibilidad de reducir los aranceles de las importaciones de arroz y maíz, situados actualmente en 50 por ciento y 40 por ciento, respectivamente, y ha promovido la participación del sector privado en la importación de 163 000 toneladas de arroz en conjunto con la Autoridad Nacional de Alimentos (ANA). La ANA también está vendiendo sus existencias de arroz a precios subvencionados. El Gobierno de Bangladesh está vendiendo arroz a precios subvencionados en las zonas urbanas, mientras que Tailandia entregará 650 000 toneladas de arroz de las reservas estatales para venderlas a precios subvencionados. Malasia continúa regulando el precio del arroz, que está subvencionado y no ha sufrido variaciones en los últimos meses, a pesar del aumento de los precios internacionales. El Gobierno prevé aumentar sus existencias.

África del Norte depende en gran medida de las importaciones de cereales para satisfacer las necesidades de consumo, y el aumento vertiginoso de los precios internacionales ha hecho subir los precios internos del pan y otros alimentos básicos. En Egipto, tras un aumento significativo en las subvenciones a la harina de trigo, a fines de marzo el Gobierno anunció una prohibición sobre las exportaciones de arroz desde abril hasta octubre de 2008. Antes de eso, había ordenado al ejército que fabricara pan para la población. África Occidental: en el Senegal, que normalmente importa la mitad de su consumo de cereales, el Gobierno ha subvencionado la compra de harina de trigo en un 40 por ciento, eximido de los aranceles e impuesto el control de los precios. En Liberia, el Gobierno suspendió últimamente el impuesto de 2 USD exigido por un saco estándar de arroz. En Côte d’Ivoire, después de las recientes tensiones sociales provocadas por el fuerte aumento de los precios del aceite y la leche, el Gobierno ha suspendido temporalmente los derechos de importación sobre los alimentos de primera necesidad. África austral: en Zambia, a pesar de los excedentes exportables de maíz disponibles para la campaña comercial 2007/08 (mayo/abril), el Gobierno ha restablecido la prohibición a las exportaciones que había estado vigente durante la mayor parte de la campaña comercial anterior. También ejecutó importantes planes de subvención a los insumos para fomentar la producción de cereales de este año. En Malawi, durante la campaña agrícola actual el Gobierno ha continuado el importante plan de subvenciones a los fertilizantes y las semillas de calidad. En Sudáfrica, el Gobierno ha anunciado un aumento de los pagos por incapacidad y vejez a partir de abril de 2008, y ajustó el monto pagado a los pobres en concepto de subvenciones sociales. En Zimbabwe, el Gobierno continúa controlando las importaciones de maíz, trigo y sorgo, que se venden a precios subvencionados. África Oriental: en Etiopía, últimamente el Gobierno canceló los impuestos sobre el valor agregado y de facturación para los cereales alimentarios y la harina, así como también todos los impuestos sobre el aceite de cocina, y el recargo sobre el jabón. Anteriormente, el Gobierno había adoptado medidas encaminadas a estabilizar los precios de los cereales y a incrementar el poder adquisitivo de los pobres, incluida la erogación de 38 millones de USD para subvencionar el trigo y de 366 millones de USD para subvencionar los combustibles. Se mantendrá la distribución mensual de 25 kilogramos de trigo a 800 000 personas de las poblaciones urbanas de bajos ingresos, así como la distribución de aceite vegetal y otros productos. El Gobierno también ha anunciado la importación de una gran cantidad de azúcar, trigo y aceite de cocina. En la República Unida de Tanzanía, el Gobierno ha autorizado las importaciones libres de impuestos de unas 300 000 toneladas de maíz, y prohibió la exportación de productos agrícolas.

En América Latina y el Caribe, el Gobierno de México, que anteriormente había eliminado los contingentes y aranceles para las importaciones de alimentos, estipuló acuerdos con los comerciantes para incrementar las importaciones de maíz y reducir los precios al por menor de los alimentos. También anunció últimamente medidas de apoyo a la producción de alimentos y su intención de reducir el precio de los fertilizantes en una tercera parte. El Salvador, Guatemala, Nicaragua y Honduras decidieron conjuntamente eliminar el gravamen a las importaciones de harina de trigo hasta fin de año. Argentina ha retrasado la reanudación de su registro de exportaciones desde la fecha prevista del 17 de marzo hasta el 21 de abril, y ha introducido un nuevo sistema de gravámenes variables para las semillas oleaginosas y los cereales para aumentar los ingresos estatales mientras suben los precios de los productos básicos. En el intento de contrarrestar en parte el impacto negativo de este plan en las ganancias de los agricultores, el Gobierno está examinando la posibilidad de subvencionar un 20 por ciento del precio de los fertilizantes. Brasil ha eliminado hasta el 30 de junio el arancel del 10 por ciento sobre las importaciones de un millón de toneladas de trigo provenientes de países que no forman parte de Mercosur. En Perú, el Gobierno anunció a fines de marzo el lanzamiento de un programa de distribución de alimentos a los estratos más pobres de la población. Anteriormente había eliminado el arancel sobre las importaciones de cereales. En Ecuador, el Gobierno ha aumentado de 10 USD a 14,3 USD por cada 50 kilogramos la subvención a la harina de trigo, introducida el pasado mes de octubre. En Bolivia, se autorizaron hasta fines de mayo las importaciones libres de aranceles para el arroz, el trigo y los productos del trigo, el maíz, el aceite de soja y la carne, a la vez que se prohibieron las exportaciones de cereales y productos cárnicos.

Europa: la Federación de Rusia ha anunciado precios de compra altos para los cereales de los productores internos y actualmente está vendiendo sus reservas a los molineros, después de las altas sin precedentes alcanzadas por los precios del trigo a finales de marzo, a pesar del arancel de exportación del 40 por ciento aplicado a fines de enero. Como parte de un paquete de medidas antiinflacionarias, Ucrania ha anunciado un plan destinado a fijar límites a los márgenes de utilidad de la industria de alimentos y de los comerciantes.”

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